Trivia

¿Qué hay que hacer si un niño rechaza un alimento?

Salud y Prevención - 10/06/2010

"Impacto del crecimiento y desarrollo temprano sobre la salud y bienestar de la población".

Perspectivas y reflexiones desde el Cono Sur.

Libro presentado por el Instituto Danone Cono Sur, 2009. ISBN: 978-987-25312-0-1; en el XV CONGRESO LATINOAMERICANO DE NUTRICIÓN: “Nutrición, Alimentos y Desarrollo en América Latina”. Organizado por SLAN – Sociedad Latinoamericana de Nutrición (15 al 19 de Noviembre de 2009, Santiago, Chile).

 

Compiladores: 


Dr. Ricardo UAUY. Profesor de Nutrición y Pediatría Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos – INTA, Univesidad de Chile. Professor Public Health Nutrition London School of Hygiene and Tropical Medicine LSHTM, London United Kingdom.

Dr. Esteban CARMUEGA. Director del Centro de Estudios sobre Nutrición Infantil (CESNI). Director Asociado del Instituto Danone del Cono Sur.

Dr. David J.P. BARKER. Departamento de Medicina, Universidad de Ciencias y Salud de Oregon, EE.UU. División Orígenes del Desarrollo de la Salud y de las Enfermedades, Universidad de Southampton, GB.

 

 

   “PESO AL NACER Y OBESIDAD EN ESCOLARES”

 

Capítulo 9:Peso al nacer y riesgo de obesidad a los 6 y 4 años”.

      Dra. Susana Loaiza M.  Dr. Eduardo Atalah S.

 

El peso al nacer es el resultado del crecimiento intrauterino, que a su vez está determinado por múltiples factores, como la nutrición materna, las características propias del feto, los factores genéticos y hormonales, las eventuales patologías del embarazo, el tabaquismo y

el alcoholismo, así como por otros factores ambientales, como la disponibilidad de servicios sanitarios oportunos y de buena calidad.

 

En niños cuyas características antropométricas al nacer se encuentran dentro de rangos normales, la ganancia de peso durante los primeros 6 años de vida constituye un factor de riesgo importante para la obesidad, sobre todo cuando se produce durante los primeros años del período preescolar.(1)


En una investigación reciente pero todavía no publicada (2), se postula que los recién nacidos macrosómicos -denominados niños grandes para la edad gestacional

(RNGEG)- tienen mayor riesgo de desarrollar obesidad durante la etapa escolar.


Dicho trabajo fue realizado sobre una cohorte de 119.070 niños chilenos desde el nacimiento hasta el primer año de enseñanza media y permitió estudiar la relación entre peso al nacer y la incidencia de obesidad en el primer año de enseñanza básica

(PAEB; alrededor de los 6 años de edad) y el primer año de enseñanza media

(PAEM; alrededor de los 14 años de edad). Estos resultados se resumen en la Tabla 1.

 

 

Tabla 1: Características de la cohorte en el período de recién nacido

 

Período

Hombre

X+/-D.E.

n= 57.254

Mujer

X+/- D.E.

n=61.816

Total

X+/- D.E.

n= 119.070

Peso (g)

3.367 +/- 495

 

3.258 +/- 468

3,306 +/- 489

Talla (cm)

49,9 +/- 2,24

49,2 +/- 2,17

49,5 +/- 2,25

Semanas de gestación

39,1 +/- 1,5

39,0 +/- 1,5

39,1 +/- 1,5

Índice ponderal

2,70 +/- 0,28

2,73 +/- 0,29

2,71 +/- 0,32

 

Se observan las características promedio de los recién nacidos de la cohorte estudiada; los valores mostrados estan comprendidos dentro de los rangos normales para cada parámetro. El índice ponderal representa la relación porcentual entre el peso al nacer (g) y la talla al nacer (cm) elevada al cubo.

 

En la Tabla 2 se observó el modo en que los miembros de la cohorte se agrupan en tres grupos diferentes, de acuerdo con su peso al nacer. Un 7,4% de los recién nacidos estudiados tuvo un peso mayor o igual a 4.000 g, y el 4,6% pesó 2.500 g o menos, con mayor proporción de macrosomía en los hombres. El 4,4% correspondió al RNPT y el 14,1% de los recién nacidos fue clasificado como RNPEG según la referencia de Juez. Al clasificar el peso de nacimiento según el indice ponderal, aumenta la proporción en recién nacidos en la categoría “bajo” y disminuye en la categoría “alto”.


Las características antropométricas promedio de los escolares en PAEB, se encontraron dentro de los rangos de normalidad, aunque se observó un valor promedio de peso alrededor del 10% superior a lo esperado para la edad, en ambos sexos. Los escolares ganaron aproximadamente un 13% más del peso esperado entre el nacimiento y el PAEB, con un incremento normal de la talla durante el mismo período. Una tendencia similar se observó para los niños en el PAEM. Este comportamiento probablemente refleja la influencia de los estilos de vida poco saludables de los escolares en Chile, que consumen una dieta rica en grasas saturadas e hidratos de carbono y realizan muy poca actividad física . 

 

 

En este estudio se estableció que el peso de nacimiento medio como variable continua, muestra una buena correlación con el estado nutricional durante el período escolar (2), con un aumento del IMC en 0,97 puntos en el PAEB, y 1,23 puntos en el PAEM, por cada kg de peso al nacer. También se demostró una prevalencia significativamente mayor de obesidad en los dos períodos estudiados en niños macrosómicos con alto índice ponderal o grandes para la edad gestacional.

 

 

A través de modelos de regresión logística, se estimó que los niños macrosómicos al nacer tienen 1, 76 veces más riesgo de ser obesos durante el PAEB, y 1,61 veces más riesgo de ser obesos durante el PAEM, ajustando los valores por variables perinatales. Se demostró que el bajo peso al nacer constituye un factor protector de la obesidad, sin observarse una relación en “U”, como señalan algunos estudios (3,4)). El bajo peso al nacer, en cambio, estaría relacionado con el desarrollo de patologías crónicas durante la vida adulta, tal como planean Barker y otros autores (5,6). Sin embargo, los resultados del estudio no permiten establecer qué pasará con el riesgo de padecer obesidad durante la vida adulta, ni permite evaluar la masa de grasa en la edad escolar, que es una variable más relevante que el IMC.

 

El peso al nacer, la condición de RNGEG y el índice ponderal alto evidencian el efecto de factores prenatales, ya que en el momento del nacimiento todavía no se refleja el efecto de otros factores. En el caso de la asociación entre la macrosomía y la obesidad posterior, resulta difícil diferenciar cuál es la influencia de los actores genéticos y ambientales que puedan afectar a la madre durante la gestación, y cuyos efector persistan en etapas posteriores de la vida.

 

De acuerdo con estos resultados, el peso al nacer constituye una herramienta útil para los equipos de salud, como factor de riesgo de obesidad en edad escolar. Aun cuando las distintas formas de categorizar el peso al nacer (valores absolutos, índice ponderal y en relación a edad gestacional) están asociadas en forma similar con la incidencia de obesidad posterior, el peso absoluto permite definir de manera rápida y sencilla un riesgo individual, y establecer acciones para evitar una ganancia de peso por sobre lo conveniente. Este parámetro constituye, además, una variable importante desde el punto de vista de la salud pública, ya que está disponible en bases de datos confiables provenientes de registros oficiales.

 

Es importante también destacar la relevancia asignada al peso al nacer en la normativa vigente del Ministerio de Saludo de Chile, que identifica a la macrosomía como un potencial factor de riesgo de obesidad en la población infantil y propone controles adicionales para evitar aumentos excesivos de peso.

 

 

EVIDENCIA CIENTÍFICA Y GENERACIÓN DE POLÍTICAS PÚBLICAS

 

La formulación de políticas públicas debe estar orientada a los grupos más vulnerables, en particular a los recién nacidos y a los niños en edad preescolar y escolar, con el objetivo de prevenir la aparición de la obesidad y las consecuencias derivadas de ella (7,8). Existe evidencia científica que sugiere que las acciones de promoción deben de comenzar en el nacimiento, ya que en los años siguientes la supervisión del crecimiento y del desarrollo del niño resulta muy irregular, sobretodo en los sectores de la población de recursos escasos, cuyas visitas a los centros de salud quedan circunscriptas a los episodios de enfermedad. Algunas intervenciones exitosas en la población escolar demuestran que las acciones planificadas y organizadas pueden revertir el problema de la obesidad (9,10). Es necesario insistir, además, en la necesidad de legislar sobre el ejercicio físico en los establecimientos educacionales y sobre la promoción de hábitos de alimentación saludable.

 

Se puede concluir que en la población escolar chilena se logró establecer una fuerte asociación entre el peso al nacer y la obesidad en edad escolar en una cohorte nacional de escolares. Debido a las dramáticas consecuencias de la obesidad sobre la población adulta y a su asociación con el desarrollo de enfermedades crónicas -especialmente cardiovasculares y endocrinas- resulta urgente enfatizar las acciones  de prevención  desde antes del nacimiento. Las intervenciones específicas deben incluir la supervisión estricta del período de gestación y los primeros meses de vida del niño, evitando la excesiva ganancia de peso, y la promoción de un estilo de vida saludable a lo largo de todo el ciclo vital. 

 

 

BIBLIOGRAFÍA.

 

(1) Kain J, Lera L, Rojas J, Uauy R. Obesidad en preescolares de la Región Metropolitana de Chile. Rev Med Chile. 2007 (135): 63-70.

 

(2) Loaiza S, Atalah E. Peso de nacimiento como factor de riesgo de obesidad en escolares de primer año medio. Tesis para optar al grado de Doctor en Salud Pública.  Escuela de Salud Pública, Universidad de Chile. Septiembre de 2008.

 

(3) Schroeder D, Martorell R, Flores R. Infant and Child Growth and Fatness and Fat Distribution in Guatemala. Am J Epidemiol. 1999 (149): 177-85.

 

(4) Harder T, Rodekamp E, Schellong K, Dudenhausen J, Plagemann A. Birth Weight and Subsequent Risk of Tipe 2 Diabetes: A Meta-Analysis. Am J Epidemiol. 2007 (165): 849-57.

 

(5) Barker DJP. Fetal origins of coronary heart. BMJ. 1995 (311): 171-4.

 

(6) Sayer AA, Syddall H, Dennison E, Gilbody HJ, Duggleby SL, Cooper Cyrus, Barker DJP, and Philips Dl. Birth weight, weight at 1 y of age, and body composition in older men: findings from the Hertfordshire Cohort Study. Am J Clin Nutr. 2004 (80): 199-203.

 

(7) Ministerio de Salud de Chile. Intervención Nutricional a través del Ciclo Vital para la Prevención de Obesidad y otras Enfermedades Crónicas No Transmisibles. Intervención en la mujer y niño(a) menor de 6 años. 2003

 

 (8) Gobierno de Chile. Ministerio de Salud. Estrategia Global contra la Obesidad. EGO-Chile. Enero de 2006

 

(9) Moraga F, Rebollo M, Bórquez P, Cáceres J, Castillo C. Tratamiento de la obesidad infantil: Factores pronósticos asociados a una respuesta favorable. Rev. Chil Pediatr. 2003 (74): 374-80.

 

(10) Barja S, Nuñez E, Velandia S, Urrejola P, Hodgson M. Adherencia y efectividad a mediano plazo del tratamiento de la obesidad infantil. Rev Chil Pediatr. 2005 (76): 151-8.

 

Fuente de Imagen: Universidad Maimánides.